El Foro de la Regulación nace de la inquietud compartida por los administrativistas que lo impulsamos sobre divulgación y el significado de los asuntos centrales de nuestra práctica profesional y la necesaria reflexión crítica sobre los mismos para construir el nuevo Derecho administrativo de la globalización.

Tres ideas perfilan el horizonte en el que bulle dicha inquietud intelectual. La primera parece afirmar que la libertad individual y el correcto funcionamiento de la economía de mercado se basa en la ausencia de cualquier regulación administrativa, cuando lo cierto es que ni hay libertad sin Estado ni hay economía de mercado posible sin una regulación adecuada. El rigor del análisis debe orientarse, entonces, no hacia la existencia indiscutible de una Administración reguladora, sino hacia su tamaño, su organización y, sobre todo, hacia su estatuto jurídico.

La segunda sostiene que a una economía global corresponde un derecho también global, lo que dista mucho de existir aún. Particularmente en el campo del Derecho público, más vinculado que otras especialidades, si cabe, a la jurisdicción nacional. La cuestión es por dónde avanzar para construir progresivamente el nuevo Derecho tal y como hoy lo conocemos porque es una conquista jurídica irrenunciable, al mismo tiempo que es la garantía de nuestra libertad, nuestra igualdad de oportunidades, nuestra seguridad y nuestra propiedad.

La tercera parece sostener que los buenos abogados son simples herramientas, incoloras, inodoras e insípidas, al servicio de la eficiencia en la atención a los intereses de sus clientes y de sus sociedades profesionales, postergando, por secundario, cuanto atañe al interés social general. Pero los juristas, solo los buenos juristas pueden ser buenos abogados, sabemos que la eficiencia es falsa diosa, ciega y desobligada, más proclive a la improvisación oportunista de la opición, que al criterio que se funda en el estudio sosegado y en el espíritu crítico e independiente. La eficiencia se aleja además de la responsabilidad cuando cae en la tentación de dar más importancia a los fines que a los medios, lo que contraría de manera radical las aspiraciones que alientan nuestra vocación: la libertad, la justicia y la paz social.

El Derecho administrativo es la Constitución de lo cotidiano. Su correcto funcionamiento es un valor social esencial que puede parecer un don gratuiro, pero es un don agónico que cada día hay que conquistar. En una palabra, los impulsores del Foro de la Regulación pensamos, que nuestra experiencia clínica como abogados será más fértil si va acompañada del estudio necesario para mejorarla y de la preocupación constante por servir al interés general.

El Foro de la Regulación es así una asociación abierta de abogados administrativistas, unidos por nuestra especialidad como juristas y por las inquietudes compartidas a las que acabo de referirme, que hemos creado una plaza pública cibernética con tres objetivos concretos:

A) Hacer más transparente y conocida nuestra actividad, sus problemas e implicaciones, las ideas que la estimulan y la orientan, mejorando así el servicio a nuestros clientes y a la sociedad en la que vivimos.

B) Que entre nosotros mismos, los administrativistas de todo el mundo, nos conozcamos mejor y dispongamos de un punto de encuentro más para intercambiar ideas y experiencias, lo que nos invita a que los contenidos de nuestra web estén, en lo posible, también en inglés.

C) Que los periodistas encuentren en nuestro Foro información rigurosa, pero al mismo tiempo asequible y didáctica, sobre las cuestiones de Derecho público, que les ayude en su trabajo. Lo que supondrá una ayuda para nosotros a la hora de hacer el nuestro socialmente comprensible e incrementar la responsabilidad social a la hora de hablar o decidir sobre estas materias. Para ello nuestro Foro de la Regulación será de acceso abierto, para facilitar el conocimiento cooperativo que caracteríza la actual forma de adquirir y compartir el saber.

Es posible que todo ello se complete en el futuro con otras iniciativas que pudieran contribuir al mejor cumplimiento de los objetivos que nos mueven, el tiempo lo dirá.

 

Adolfo Menéndez Menéndez
Presidente del Foro de la Regulación